Études 1 à 2
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PER341
La presentación a Poncio Pilato
La perícopa PER341 reconstruye la presentación de Jesús ante Poncio Pilato el viernes por la mañana, hacia las 6 h 45, después de su condena nocturna por el Sanedrín. Cruzando Mateo, Marcos, Lucas y Juan, el artículo analiza la cronología precisa, el papel de Caifás, la negativa de los jefes religiosos a entrar en el Pretorio y el diálogo entre Jesús y Pilato, el único facultado para pronunciar una pena capital.
Juan 18.28-38 (Reina-Valera 1909) :Y llevaron á Jesús de Caifás al pretorio: y era por la mañana: y ellos no entraron en el pretorio por no ser contaminados, sino que comiesen la pascua.Entonces salió Pilato á ellos fuera, y dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre?Respondieron y dijéronle: Si éste no fuera malhechor, no te le habríamos entregado.Díceles entonces Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie:Para que se cumpliese el dicho de Jesús, que había dicho, dando á entender de qué muerte había de morir.Así que, Pilato volvió á entrar en el pretorio, y llamó á Jesús, y díjole: ¿Eres tú el Rey de los Judíos?Respondióle Jesús: ¿Dices tú esto de ti mismo, ó te lo han dicho otros de mí?Pilato respondió: ¿Soy yo Judío? Tu gente, y los pontífices, te han entregado á mí: ¿qué has hecho?Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera mi reino, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado á los Judíos: ahora, pues, mi reino no es de aquí.Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio á la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz.Dícele Pilato: ¿Qué cosa es verdad? Y como hubo dicho esto, salió otra vez á los Judíos, y díceles: Yo no hallo en él ningún crimen.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER342
El trágico final de Judas Iscariote
Solo Mateo relata el trágico final de Judas Iscariote. Tras la condena de Jesús, abrumado por el remordimiento, Judas arroja las treinta monedas de plata en el santuario del Templo y se suicida. Los sacerdotes compran con ese dinero el campo del alfarero, llamado Acéldama. Este episodio ilustra la irreversibilidad de la traición y la desesperación de un hombre incapaz de aceptar el perdón.
San Mateo 27.3-9 (Reina-Valera 1909) :Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos,Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué se nos da á nosotros? Viéraslo tú.Y arrojando las piezas de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.Y los príncipes de los sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre.Mas habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros.Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy.Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org